Los GRAMMYs y su constante caída
- Álvaro Zúñiga Pérez
- Dec 1, 2021
- 5 min read
Updated: Dec 1, 2021

Imagen de un premio Grammy. Fuente: Indiehoy
Hace unos años, tal vez una década o cinco años siendo muy generoso, los Grammy eran unos premios estadounidenses que se consideraban la excelencia de la música. Tener un grammy para un artista era algo que cambiaba completamente la forma en la que se percibía a dicho artista o banda, más respeto, más artista. A pesar de que por razones muy evidentes, un premio no hace mejor o peor a un artista. Queen, uno de los grupos de música más amados de todos los tiempos, no tiene ni un sólo grammy. Artistas como Dianna Ross, Tupac, Katy Perry o Björk no cuentan con ningún gramófono a su nombre. ¿Esto equivale a una falta de talento, o que son peores artistas que otros grupos o cantantes? La pregunta ofende y la he escrito yo.
Los Grammy premian el talento y dedicación puesto a una pieza musical y que sean premiadas es un halago. Sin embargo, no determinan el talento y valor de un artista o pieza musical. Como se va a ver, muchos artistas, álbumes y canciones han ganado frente a unos contrincantes que, aunque subjetivo, eran más merecedoras. El mayor beneficio de estos premios es el renombre que dan al ganador porque el talento ni aumenta ni disminuye.

¿Como funcionan?
Estos premios son concedidos por una academia. Es decir, los ganadores y nominados son elegidos por un grupo de expertos que tras debatir, eligen un ganador. Los proyectos que pueden ser nominados, deben inscribirse en un periodo temporal de 1 año. Precisamente este año se ha extendido desde septiembre del 2020 hasta septiembre de 2021.
Parece muy simple y realmente en papel lo es, pero el humano es más complejo y ahí empiezan los problemas.
Al ser un jurado el que elige el vencedor, como en la gran parte de las cosas que hace el humano, siempre cabe la posibilidad de pecar en subjetividad. A pesar de que cuentan con unos requisitos, algunas de las categorías más importantes como Record of the year (grabación del año) o mejor álbum, siempre suele haber polémica en las redes sociales.
Sin embargo, no es solo ese el motivo de la caída en ratings que lleva sufriendo varios años y anualmente caen como de una montaña. Las diferentes categorías son un tanto fragmentadas. Dentro de "urbano", se incluye todo lo que se considera música "negra", es decir, mayoritariamente realizada por personas negras. También se ha dado la casualidad de que artistas negros que realizaban canciones más pop, automáticamente han sido incluidos en géneros R&B. Ser nominado en R&B no tiene nada malo, por supuesto, pero es el hecho de a quienes nominan en ese saco de "urbano". El uso de ese filtro un tanto racial genera muchas asperezas.
En la larga historia de los premios Grammy desde sus inicios en 1959, las polémicas por algunos galardonados han sido una constante y recurrente conversación. El furor que se generó cuando una grabación en acústico de Layla por Eric Clapton 20 años después de su lanzamiento oficial frente a un clásico de los 90, Smells Like Teen Spirit de Nirvana en la categoría mejor canción rock en 1993. En la ceremonia de 1966, la canción Winchester Cathedral de The New Vaudeville Band ganó contra canciones "algo más memoriables" como California Dreamin (The Mamas & the Papas), Revolver (The Beatles) o Paint It, Black (The Rolling Stones). Sin duda el jurado ha llegado a tomar unas decisiones que no dejan muy claro las bases con las que realizan sus elecciones.
"O yo o nada"
Han sido varias las ocasiones en las que estos premios han sobrepasado el egocentrismo y han tenido trifulcas con varios artistas. Algunos de los casos más recientes han sido el de Ariana Grande, que dado a la negativa de los premios de permitirle actuar la canción 7 rings de su trabajo discográfico Thank you, next (2019), dicha cantante se negó a asistir a la ceremonia además de exponer el incidente en las redes sociales. Cabe mencionar que los premios antes del tweet de la cantante trataron de vender la narrativa de que la razón de la ausencia de Ariana se debía a que no había podido preparar nada. Una decisión algo cuestionable y que se desenmascaró rápidamente.
El altercado con el artista The Weeknd el año pasado volvió una vez más a dejar la reputación de los Grammy por los suelos. En este escenario, dado que el artista debía actuar en el medio tiempo de la SuperBowl y en los GRAMMYs en fechas muy seguidas, decidió rechazar a los últimos mencionados. Esto no sentó demasiado bien a los premios ya que a pesar de ser el artista más exitoso ese año, no fue nominado en absolutamente ninguna categoría. Este hecho generó bastante confusión entre la gente, que se preguntaban cómo era posible que no fuera nominado, pero todo se aclaró cuando The Weeknd en un escrito aclaró el problema. El cantante se refirió a los premios como "corruptos" ya que debido a que había elegido actuar en la SuperBowl, le habían castigado con no tenerlo en cuenta en las nominaciones. Desde entonces, cada vez que surge el tema de los Grammy, las palabras "estafa", "los Grammy no valen nada" y "The Weeknd fue robado" se repiten una y otra vez.
Otro caso, aunque no tan evidente ni viral, es el de H.E.R. Es una cantante estadounidense que, con mucho talento, ha causado muchas dudas entre los usuarios sobre sus constantes nominaciones. Se hablaba de que sin duda conocía a alguien del jurado o su equipo compraba esos premios. Mientras que la compra de premios no sería ninguna sorpresa y ya se especula que sucede, en este caso si es cierto que es muy probable que tenga bastantes conexiones debido a su padre. Sin embargo, esto no tacha su talento. ¿Hasta qué punto se evalúa el talento y contenido de los proyectos? ¿Dónde empiezan los enchufes? Aunque este caso en particular no este comprobado al 100%, el hecho de que la gente lo crea, llena el vaso de "reniego" hacia los premios que al final es quien ve las entregas.

Cantante H.E.R. posando con sus grammys. Fuente: Cosmopolitan/ Getty Images
Redes sociales vs Televisión
Otro hecho que juega en contra de los premios, no solo de los Grammy, sino de todos en general, es el cambio. Mientras que anteriormente, la televisión tenía un gran control y era la manera de poder ver a los artistas actuar, con la llegada de las redes sociales, ha pasado a un segundo plano. Los artistas pueden subir contenido constante a sus redes y crear ese vínculo con sus fans. TikTok hace conciertos, hay directos de Instagram, alguna interactividad en Twitter, el streaming... el modo de consumo musical y de los artistas es distinto.
Si los Grammy quieren mantener relevancia -aunque nunca llegarán a perderla del todo- deben avanzar, realizar varios cambios tanto en el formato como en el modo que se vende. La falta de diversidad en las nominaciones también genera cansancio en el público. Puedes encontrar a casi las mismas personas y proyectos nominado en prácticamente todo. Y especialmente, mantenerse más transparentes, el misterio del jurado tenía gracia cuando no estaban envueltos en dramas de corrupción, favoritismo y racismo.
¿El prestigio de los Grammy es recuperable?




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